Marvel y DC pierden la exclusividad del término “Super Hero”.
El auge de los superhéroes, su inicio en el cómic y su paso a la gran pantalla y videojuegos, han popularizado este término hasta hacer impensable que su uso estuviera restringido en modo alguno.
Todo lo contrario, en Estados Unidos, el término “Super Hero”, así como “Super Heroes” eran marcas registradas por los gigantes del sector Marvel y DC Comics (Marcas 73222079, 73011796, 78356610 y 72243225), relativas bienes y servicios como libros, artículos de papelería y periódicos.
De este modo, al tener registrada como marca la palabra superhéroe, sus titulares podían imposibilitar que un tercero hiciese uso del término en el tráfico económico, impidiendo a otras editoriales y autores utilizar la expresión “Super Hero” y “Super Heroes” en sus publicaciones.
Esta fue la causa de la petición de cancelación de la marca que, en última instancia, ha conllevado a la pérdida de tal condición. La compañía Superbabies Limited, quien publica una serie de comics llamada “The Super Babies”, recibió una reclamación por parte de DC Comics sobre la presunta infracción de su marca registrada. La compañía respondió requiriendo la cancelación de las marcas “Super Hero” o “Super Heroes” al considerarse términos vulgarizados, de uso común, y que consecuentemente, han perdido la necesaria distintividad que caracteriza las marcas.
La petición no fue contestada por parte de Marvel ni DC Comics, titulares de las marcas, y esta falta de respuesta conllevó al tribunal a estimar automáticamente la petición de cancelación de los símbolos distintivos.
De este modo, ya no existe exclusividad alguna en el término “Super Heroe” o “Super Heroes” en Estados Unidos, entrando ambos conceptos en el dominio público, pudiendo ser utilizado por cualquier escritor que quiera sumarse al género.
El propio ordenamiento jurídico español, en la Ley de Marcas, ya prevé la posibilidad de que una marca pierda tal condición por transformarse la marca registrada en el término de uso común en el comercio. Este suceso es conocido como vulgarización, y existen ejemplos próximos, como es el caso de los ganchitos o el aftersun, quienes perdieron la condición de marca al ser vocablos comunes para designar a un tipo de aperitivos y crema hidratante, respectivamente.
Esto se debe a que la función principal de la marca es delimitar el origen empresarial de un bien o servicio. Si dicha marca se convierte en habitual y común, pierde la idoneidad de designar el origen empresarial, perdiendo, consecuentemente, la capacidad de ser considerada como marca.
En ocasiones, son los titulares de las marcas quienes deben vestirse de superhéroes para evitar el fenómeno de la vulgarización y perder su capacidad de marca. La Real Academia Española de la Lengua (RAE) incluyó el término “Vespa” en el diccionario y fue la propia empresa titular de la marca Vespa quien requirió la retirada de la voz en el diccionario, ya que incurriría de forma clara en un caso de vulgarización de la marca. De similar manera, la empresa Velcro lanzó la campaña “Don’t Say Velcro” (No digas Velcro) donde eran los propios abogados y equipo legal de la empresa, de forma humorística, quienes pedían a los consumidores que no utilizaran el vocablo Velcro para referirse al adhesivo genérico.
La protección de la marca es de gran importancia económica y reputacional, quien desee proteger su marca deberá proceder a su registro, impidiendo a partir de este que un tercero pueda utilizar sin autorización su símbolo distintivo en el mercado.
El presente es un ejemplo donde el éxito de una marca se convierte en su mayor problema, paradójicamente, siendo contrario al interés del titular de la marca, quien verá su derecho extinguido. Queda por ver cómo puede afectar a marcas similares, Marvel y DC Comics tienen registrada y en vigor la marca “Super-Villains” (Marca 73384592), voz que también podría ser considerada como vulgarizada. Tendremos que esperar a ver quién se enfrentará a este supervillano.