Ya es efectivo. Multas de 10.000 euros a 1.500.000 para los influencers que no cumplan la normativa.

Pol Bordanova

Ya es efectivo. Multas de 10.000 euros a 1.500.000 para los influencers que no cumplan la normativa.

Cada vez son más las empresas o publicistas que acuden a los influencers para poder servirse de su imagen para promocionar sus productos o servicios. Sin embargo, la capacidad que tienen de conectar con su audiencia y ser un altavoz para las marcas se verá limitada por las imposiciones legales.

Hasta el momento, la normativa de obligaciones de los influencers en materia de publicidad, prevista en la Ley General de Comunicación Audiovisual (LGCA), no era de obligatorio cumplimiento. Con la aprobación del Real Decreto 444/2024, la normativa ya se encuentra en vigor y las consecuencias de su incumplimiento podrían ser severas, se prevén multas que varían de los 10.000 euros, en infracciones catalogadas como leves, hasta 1.500.000 euros, en el caso de infracciones muy graves.

Tras su aprobación en fecha 30 de abril de 2024, se concreta a quien podemos considerar como usuario de especial relevancia, la denominación que reciben los influencers en la LGCA. Se materializa en diferentes restricciones para los influencers que cuelguen contenido a través de plataformas de intercambio de vídeos.

A estos se les considerará prestadores del servicio de comunicación audiovisual y, por lo tanto, deberán darse de alta en el Registro Estatal de Prestadores de Servicios de Comunicación Audiovisual en el plazo de dos meses desde la promulgación del Real Decreto y cumplir con la normativa publicitaria vigente.

En consecuencia, les resultará de aplicación la regulación de:

  • protección de la infancia en el audiovisual (garantizando que los menores no sean sometidos a contenidos que afecten negativamente a su desarrollo físico o moral) y
  • la normativa sobre comunicación comercial de bebidas alcohólicas, de igual manera, se les prohibirá publicitar tabaco, juegos de azar o productos sanitarios no autorizados.

Tampoco podrán emitir contenidos que inciten a la violencia, a la comisión de delitos, contengan un carácter racista, xenófobo o incite al odio o discriminación por razones de edad, sexo, discapacidad, orientación sexual, identidad de género, lengua, opiniones políticas o creencias.

Se prevé que tendrá tal consideración, aquellos usuarios, personas físicas o jurídicas, que obtengan ingresos significativos, estos son, iguales o superiores a 300.000 euros en el ejercicio anterior, derivados de la actividad de intercambio de vídeos a través de su plataforma. Esto no sólo hace referencia a los ingresos directamente obtenidos por sus posts, también se valorará aquello obtenido mediante remuneración indirecta, por ejemplo, campañas publicitarias.

Además de este requisito monetario, el influencer deberá tener una audiencia significativa, esto hace referencia a tener una audiencia en algún momento del año natural anterior, un número de seguidores igual o superior a 1.000.000 en alguna plataforma; o un número de seguidores igual o superior a 2.000.000, sumando todos los seguidores de las plataformas donde desarrolle su actividad. Igualmente, deberá haber compartido un número de vídeos igual o superior a 24 en el año natural anterior, agregando todas las plataformas e independientemente de la duración de los mismos.

Estas nuevas consideraciones siguen la línea continuista que organizaciones como Autocontrol y la Asociación Española de Anunciantes (AEA) ya consideraban cuando redactaron el Código de Conducta sobre el Uso de Influencers en la Publicidad. Este código ya ponía de relieve la importancia de limitar el uso del marketing por medio de estas figuras, obligando a mencionar la existencia de contenido publicitario en las publicaciones que tengan tal naturaleza.

Desde BPV iremos informando de las novedades legislativas en materia de publicidad. Si tiene dudas sobre los métodos publicitarios o la normativa legal aplicable en publicidad, contacte con BPV, nuestro equipo de derecho digital le ayudará.